Azamae
Fisioterapia Pediátrica | Respiratoria | Neonatología | Atención Temprana
Estrella Rufo Barquero
👋 Hola, bienvenida/o a este espacio
Me alegra muchísimo que hayas llegado hasta aquí. Si estás leyendo esto, puede que seas una mamá o un papá buscando respuestas, un profesional con ganas de seguir creciendo o de compartir, o simplemente alguien curioso que se ha asomado a este rincón. Sea cual sea tu motivo, este espacio es tuyo, y lo he creado con todo el cariño del mundo.
Me presento: soy Estrella Rufo, madrileña de nacimiento y asturiana de adopción, fisioterapeuta especializada en pediatría, neonatología y fisioterapia respiratoria. Llevo más de veinte años dedicando mi vida a esta profesión que me enamora cada día. Si hay algo que he aprendido en todo este tiempo es que el conocimiento que no se comparte se queda pequeño. Por eso nace este blog: para compartir, para acompañar y para aprender juntas y juntos.
“Elegí esta profesión para estar cerca de quienes más lo necesitan. Y cada día confirma que acerté.”
✨ Mi primera entrada: para que me conozcáis un poco mejor
DESDE SIEMPRE: LA VOCACIÓN DE CUIDAR
Desde que tengo memoria, supe que quería cuidar a los demás. De pequeña, mi primer sueño fue la veterinaria: los animales siempre han ocupado un lugar enorme en mi corazón. Pero con los años, y a medida que fui creciendo, fue tomando forma algo mucho más concreto: las profesiones sanitarias, y dentro de ellas, la fisioterapia. Esa sensación de poder acompañar a las personas a recuperarse, a moverse mejor, a vivir con más calidad… era algo que me llenaba de una manera que no sabía explicar del todo, pero que sentía con una claridad enorme.
1999 — LA CARRERA DE MEDICINA: UN CAMINO CON UN DESTINO DISTINTO
En 1999 llega el momento de acceder a la universidad, y me encuentro con una realidad muy común en aquella época: la nota de corte de Fisioterapia era altísima en selectividad, y la mía, aunque buena, no llegaba. Sin embargo, la de Medicina sí estaba a mi alcance. Y ahí tomé una decisión que, con el tiempo, resultó ser mucho más valiosa de lo que imaginaba entonces: me matriculé en Medicina, con la esperanza de poder hacer un curso puente y llegar a Fisioterapia desde ahí.
Durante unos años me formé en Medicina, no sin mucho sufrimiento y la frustración de ver que cada vez quedaba más lejos la idea de ser fisioterapeuta. Pero fui adquiriendo una base científica, anatómica y clínica sólida y rigurosa que, os prometo, no fue hasta mucho más adelante cuando entendí la importancia real que eso tenía. Las circunstancias de la vida, de esas que no se eligen pero que te moldean, hicieron que el camino tomara otro giro. Y así fue como, siguiendo mi vocación por una ruta un poco diferente a la prevista, llegué a la Universidad Francisco de Vitoria para cursar la Diplomatura de Fisioterapia.
“Lo que en su momento viví como un rodeo, una pérdida de tiempo y algo de frustración, se convirtió en uno de mis mayores regalos.”
UNIVERSIDAD FRANCISCO DE VITORIA: POR FIN, FISIOTERAPIA
En la UFV encontré lo que había buscado desde el principio. Allí me formé como Fisioterapeuta y, además, obtuve el título de Experta en Terapia Manual. Terminé mis estudios con el título en la mano y con una ilusión enorme por empezar a construir el camino profesional que había imaginado tantas veces.
2005 — LOS PRIMEROS PASOS: LA PEDIATRÍA ENTRA EN MI VIDA
Nada más terminar la carrera, un profesor cambió el rumbo de mi vida sin que yo lo supiera todavía. Fue él quien me abrió la puerta al mundo de la fisioterapia pediátrica, y desde el primer momento en que trabajé con un niño supe que había encontrado mi lugar. Esa certeza, tan intensa y tan clara, no me ha abandonado nunca.
Comencé a trabajar en un centro privado atendiendo a pacientes pediátricos, aunque al mismo tiempo compaginaba con otros centros donde trataba a adultos y a perfiles de pacientes muy distintos. Era la realidad de esos primeros años: hay que abrirse camino, y eso supone a veces trabajar en ámbitos que no son exactamente los que más te apasionan. Pero yo ya tenía muy claro hacia dónde quería ir.
LA UNIDAD DE ATENCIÓN TEMPRANA: EL DESCUBRIMIENTO DE UNA VOCACIÓN
No había pasado mucho tiempo cuando se me presentó una oportunidad que lo cambió todo: trabajar en una Unidad de Atención Temprana de la Comunidad de Madrid, cubriendo una baja. Aunque en principio era algo temporal, aquella experiencia me marcó de una manera profunda e inesperada.
Allí descubrí que la Atención Temprana era exactamente el tipo de trabajo para el que yo había nacido. La intervención desde los primeros meses de vida, el trabajo junto a las familias, la capacidad de acompañar el desarrollo de un niño desde el principio y cambiar su historia… todo aquello me encendió por dentro de una manera que es difícil de explicar con palabras. Desde ese momento, la Atención Temprana se convirtió en el eje central de mi formación y de mi identidad profesional.
“Aquella baja que iba a cubrir durante un tiempo acabó siendo el descubrimiento de mi verdadera vocación.”
A partir de ahí, comencé a formarme en Atención Temprana, Psicomotricidad y Fisioterapia Respiratoria Pediátrica, y seguí trabajando en diferentes centros públicos, privados, concertados y mutuas de la Comunidad de Madrid, compaginando siempre el trabajo con el paciente pediátrico con otras disciplinas. Cada centro fue una escuela, cada equipo me enseñó algo y cada familia dejó una huella.
2007 — OVIEDO: EL AMOR ME TRAE A ASTURIAS Y ASTURIAS ME DA UNA NUEVA MIRADA
En 2007 la vida me regala un giro precioso: me vengo a vivir a Asturias, movida por el amor y por esas ganas que tenía de trabajar en un entorno más cercano, más humano. Y aunque dejar Madrid no fue una decisión sencilla, Oviedo me recibió con los brazos abiertos: nuevos trabajos, pacientes complejos, pediatría, discapacidad, equipos maravillosos… y asociaciones como NORA, que me dieron la oportunidad de seguir creciendo desde una perspectiva completamente nueva.
Allí encuentro la posibilidad de trabajar en pediatría a través de la estimulación en el medio acuático, en FASAD. Ya tenía formación previa en hidroterapia y terapia específica en agua, pero en Meres eso cobró una dimensión mucho más profunda. El agua como espacio terapéutico, como entorno que libera, que facilita el movimiento, que conecta al niño con su cuerpo de una manera única… fue un enamoramiento profesional inmediato. Esa etapa me lleva a formarme hasta convertirme en terapeuta del Método Halliwick, un enfoque específico para la terapia acuática que se convierte en una herramienta fundamental de mi trabajo con los niños.
“El agua me enseñó que hay maneras de mover el cuerpo y de conectar con el niño que en tierra firme simplemente no existen.”
Y en Oviedo me espera algo más: mi nueva familia. Una familia que desde el primer momento lucha a mi lado, de manera incansable, para que yo pueda seguir creciendo y desarrollándome en esta profesión. Su apoyo ha sido, y sigue siendo, uno de los pilares más sólidos de todo lo que he construido. Sin ellos, muchas cosas no habrían sido posibles.
Pero una vez más, circunstancias familiares hicieron que tuviera que regresar a Madrid con muchísimo pesar, justo cuando estaba empezando a construir un camino profesional estable y una familia propia.
2010 — CENTRO ALEKA, MADRID: DE VUELTA A LA ATENCIÓN TEMPRANA
Tras tener que regresar a Madrid con mucha incertidumbre sobre si volvería a trabajar en pediatría o si tendría que compaginar distintos trabajos como en los inicios, en 2010 llega un momento muy especial en mi carrera: me incorporo al Centro Aleka, en Madrid. Y allí ocurre algo que había anhelado mucho: por primera vez puedo dedicarme de forma exclusiva al paciente pediátrico. Sin tener que repartirme, sin tener que cambiar el chip a mitad del día. Solo niños, solo familias, solo esa forma de trabajar que tanto me apasiona.
Pero lo que de verdad hizo grande esa etapa fue el equipo. Compartir el día a día con profesionales maravillosas, cada una desde su especialidad, me permitió reconectar con esa parte de la Atención Temprana que el ritmo de los años anteriores no me había dejado cultivar del todo. Ellas me animaron a seguir formándome, a no parar, a no conformarme. Y eso fue un regalo enorme.
“A veces no necesitas que te enseñen algo nuevo. Solo necesitas el espacio y las personas adecuadas para redescubrir lo que ya llevas dentro.”
2013 — VUELVO A GIJÓN: NUEVAS OPORTUNIDADES, NUEVOS HORIZONTES Y, POR FIN, ESTABILIDAD
En 2013 vuelvo a Asturias, de la mano de mi marido y con alguna sorpresa más. Me instalo en Gijón y comienza una de las etapas más ricas de mi trayectoria. Trabajo en distintas clínicas e instituciones privadas, donde sigo desarrollando mi labor con el paciente pediátrico y, en el área de la fisioterapia respiratoria, también con adultos.
En ese periodo tengo la enorme suerte de cruzarme con compañeras del ámbito de la fisioterapia, la enfermería y la medicina que hacen la vuelta más sencilla. Son años de compartir, asentar conocimientos y continuar aprendiendo, mientras la maternidad se apodera de mí de la manera más bonita posible.
También es en esta etapa cuando me especializo en nuevas disciplinas que amplían enormemente mi forma de entender y tratar a los niños:
- Integración de reflejos primitivos: neurodesarrollo desde sus bases
- Atención al niño con TEA (Trastorno del Espectro Autista)
- Intervención en TEL (Trastorno Específico del Lenguaje)
- Lengua de signos: comunicación inclusiva y sin barreras
- Oxigenoterapia de alta flujo en pediatría
- Cursos de valoración en fisioterapia pediátrica
- Introducción a la fisioterapia en neonatología
ASPACE GIJÓN: LA ATENCIÓN TEMPRANA Y MÓNICA DACAL
Entre todos los espacios en los que trabajé en Gijón, hay uno que merece un capítulo propio: la Asociación ASPACE Gijón. Llegar allí fue, sin duda, uno de los giros más importantes de toda mi carrera. ASPACE no solo me abrió las puertas al trabajo con niños con parálisis cerebral y otras necesidades complejas: me devolvió de lleno a la Atención Temprana, a esa intervención desde el principio, junto a la familia, que tanto me había marcado en mis comienzos. Me encontré con una institución llena de profesionales de gran valor humano y profesional que me acogieron como si fuera una más desde el primer día. Hasta entonces, mi trabajo en Gijón había estado muy centrado en el paciente privado; ASPACE me recordó que había un mundo enorme y apasionante esperando al otro lado.
ASPACE no fue solo un trabajo más. Fue el lugar que me devolvió a mis raíces más profundas como fisioterapeuta.”
Y fue allí, en la UAIT de ASPACE Gijón, donde conocí a Mónica Dacal. Mónica es educadora, psicopedagoga y experta en duelo, y desde el primer momento en que trabajamos juntas reconocí en ella la misma manera de entender la infancia, la familia y la intervención que yo llevaba dentro. Nos hicimos amigas, compañeras y cómplices profesionales.
2019 — OSOS & SIMBIONTES: EL PRIMER GRAN SUEÑO
Después de ASPACE, y tras formar mi propia familia y vivir en primera persona lo que supone intentar conciliar la vida personal con la profesional, llega el momento que había soñado tantas veces: crear mi propio proyecto. Y lo hago junto a la mejor compañera posible: Mónica Dacal.
Así nace, en 2019, Osos & Simbiontes. Un proyecto centrado en la Atención Temprana y en el acompañamiento a las familias, donde cada una de nosotras puede también desarrollar otras facetas de su labor profesional. No solo terapia directa con el niño, sino orientación, escucha y apoyo real a las familias, porque creemos profundamente que cuando cuidas a la familia, cuidas al niño. Era el proyecto que había nacido tras muchos años de recorrido profesional y de un encuentro que no fue fortuito: fue inevitable.
Pero la vida, ya sabéis, tiene sus propios planes. Casi nada más arrancar, llega la pandemia de COVID-19 y lo cambia absolutamente todo. Las puertas cerradas, la incertidumbre, el miedo… y encima de todo eso, varias pérdidas personales muy dolorosas que nos golpearon fuerte, y el agotamiento de intentar conciliar. Pero la vocación, el apoyo incondicional de la familia, los amigos y una compañera de excepción hicieron que pudiéramos continuar con la misma ilusión.
“Hubo momentos en los que solo podía seguir adelante un día a la vez. Pero seguía. Siempre seguía.”
Finalmente, en 2024, por circunstancias completamente ajenas a nosotras, tuvimos que cerrar Osos & Simbiontes. Fue muy duro. Pero lo que nunca se cerró, lo que nunca estuvo en cuestión, fue Mónica y yo. Seguimos caminando juntas, aprendiendo juntas, apoyándonos. Nuestra amistad y nuestra complicidad profesional no dependían de un cartel en una puerta.
Cerrar una puerta no es fracasar. Es prepararse para abrir una más grande.
2021 — MÁSTER EN NEONATOLOGÍA: EL PASADO ABRE UNA PUERTA INESPERADA
¿Os acordáis de esos años de Medicina? Sí, sí, de esos primeros años frustrantes y agotadores en los que no conseguía cumplir mi sueño de ser fisioterapeuta. Pues en 2021 ocurre algo que me hace ilusión de una manera muy especial. Gracias a esa formación médica previa, pude acceder a un Máster Especializado en Neonatología, que requería precisamente esa base. Y ahí estaba yo, con lo que había construido tantos años atrás abriéndome ahora una puerta preciosa.
Pensé en aquella chica del año 1999 que había entrado en Medicina porque las circunstancias no le dejaron otra opción. Si le hubieran dicho entonces que esos años acabarían abriéndole las puertas al universo de los bebés más pequeños y más vulnerables, tal vez no hubiera sufrido tanto.
“A veces lo que creemos que es el camino equivocado es, exactamente, el camino correcto.”
El máster en Neonatología me adentró en el mundo de los recién nacidos pretérminos, atérminos y posttérminos, ingresados en unidades de cuidados intensivos neonatales o con necesidades especiales en sus primeros días de vida. Una especialización que te exige todo, que te toca el alma, y que te confirma que la ternura y el rigor científico no solo pueden convivir: se necesitan mutuamente.
UNA CONVICCIÓN QUE LLEVO EN EL ALMA: LA MIRADA INTEGRAL AL NIÑO
“Cuando los profesionales trabajamos juntos, en la misma dirección y con el mismo objetivo, los niños y las familias lo notan. Y los resultados son completamente distintos.”
En mi práctica diaria, la comunicación con el resto del equipo es sagrada. Y espero que desde este blog pueda tender puentes entre profesionales de distintas especialidades, porque todos remamos hacia el mismo lado.
Un niño bien acompañado es un niño que crece con seguridad, confianza y alegría.
2025 — AZAMAE: UN NUEVO COMIENZO, ARROPADA POR LOS MÍOS
En 2025 llega el momento de volver a abrir, esta vez con un proyecto personal y con el apoyo incondicional de mi familia, amigos y profesionales que desde el cierre de Osos & Simbiontes estuvieron apoyándome en todo momento. Esa misma familia que desde que llegué a Asturias ha luchado a mi lado incansablemente para que yo pueda seguir creciendo en esta profesión. Porque hay proyectos que solo salen adelante cuando tienes a los tuyos de tu lado, creyendo en ti incluso cuando tú misma dudas. Y este es uno de ellos.
Necesito agradecer de manera muy especial a dos profesionales que me apoyaron en los momentos más complicados en esta ciudad: Marta (Centro de Fisioterapia Marta Conejo) y Laura (Clínica Sana / MOMS). Las dos han sido cruciales en mi vida: apoyo emocional, apoyo profesional y la oportunidad de conocer equipos maravillosos. Gracias de corazón.
Nace así Azamae, mi proyecto más personal: un centro específico de fisioterapia pediátrica, aunque también atendemos al paciente adulto —que nunca abandoné del todo— contando puntualmente con otro gran profesional, amigo y compañero de largo recorrido clínico: Eli de la Torre.
Azamae es el espacio que he construido con todo lo aprendido en más de veinte años de carrera, con toda la ilusión del primer día y con la madurez de quien sabe exactamente lo que quiere ofrecer y cómo quiere hacerlo.
“Esta vez no vengo sola. Vengo acompañada de los que más quiero. Y eso lo cambia absolutamente todo.”
2026 — OSOS & SIMBIONTES RENACE: EL CÍRCULO SE CIERRA
Y en 2026 llega algo que me hace inmensamente feliz: Osos & Simbiontes renace. Renace con más fuerza que antes, con más experiencia, con las lecciones aprendidas de todo lo vivido y, como no podía ser de otra manera, de la mano de Mónica Dacal, con quien nunca dejé de caminar.
Osos & Simbiontes es un proyecto de orientación, terapia y acompañamiento a las familias, centrado en la Atención Temprana. No nos quedamos en la intervención directa con el niño: acompañamos, escuchamos, orientamos y caminamos junto a las familias, porque creemos que la mejor terapia es la que llega a todos los que rodean al niño. Y ahora, este proyecto renace dentro de Azamae: dos proyectos que comparten espacio, que suman fuerzas y que juntos pueden dar al paciente pediátrico la mayor especificidad y la mejor atención posible después de tantos años de formación y de experiencia acumulada.
Este proyecto está pensado también para los profesionales que quieran formarse, reflexionar y crecer. Porque la Atención Temprana es un campo en constante evolución, y aprender juntos siempre nos hace mejores.
“La mejor intervención es la que llega a toda la familia. Porque ningún niño crece solo.”
📖 Qué encontrarás en este blog
Voy a ir llenando este espacio poco a poco, con mucho cariño y con temas que espero que te resulten útiles y cercanos. Escribiré siempre desde la honestidad, desde la experiencia y desde el corazón. Entre otras cosas, encontrarás:
- Fisioterapia pediátrica: desde el recién nacido hasta el adolescente
- Atención Temprana y su impacto real en el desarrollo infantil
- Fisioterapia respiratoria en niños y en adultos
- Neonatología: el cuidado de los bebés más pequeños
- Terapia acuática y el Método Halliwick
- Reflejos primitivos e integración sensorial
- La importancia del trabajo interdisciplinar entre profesionales
- Consejos prácticos y cercanos para familias
- Un punto de encuentro profesional: para discutir, reflexionar y poner en común nuestra práctica clínica
- Compañeros y compañeras de distintas especialidades que nos aportarán su granito de arena
Si en algún momento tienes una pregunta, una sugerencia o simplemente quieres contarme algo, este espacio es tuyo también.
💙 Caminamos juntos, cuidamos en comunidad
Si has llegado hasta el final de esta primera entrada, ya eres parte de esta comunidad. Más de veinte años de carrera me han enseñado que los mejores momentos de esta profesión no son los títulos colgados en la pared. Son la mirada de un niño que da sus primeros pasos, el abrazo de unos padres que por fin respiran tranquilos, el compañero que comparte contigo sus dudas, sus miedos y su experiencia, el mensaje de una familia diciendo que se siente acompañada de verdad, o el abrazo de esas familias en los momentos más duros.
Para eso estoy aquí. Para acompañar. Con ciencia, con corazón, con coordinación y con toda la energía del mundo. Porque los niños y las familias se merecen siempre lo mejor que podemos dar.
Con todo el cariño,
